Historias

Alexis Lemos – Proyecto Reciclemos

Alexis Lemos en plena recolección de colillas

Hoy les traigo la historia de una persona que, a raíz de conocer otras formas de relacionarnos con los residuos, creó un proyecto que transforma colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción.

Alexis Lemos es de Mendoza pero vivió en distintas partes del mundo. Esas experiencias internacionales, lo llevaron a convertirse en una persona con mayor conciencia ambiental. En su recorrido por distintos países, aprendió a separar correctamente los residuos y hacerse cargo de lo que generaba.

Al volver al país, algo le pasó que lo impulsó a crear @proyectoreciclemos

Colillero

“Salí a caminar y una persona que iba adelante mío tiró una colilla y casi me cae en el ojo, y a raíz de eso empecé a mirar y acá estaba lleno de colillas tiradas en el suelo. En Mendoza tenemos las acequias que son sistemas de riego que crearon los indígenas.Y cuando me puse a observar me di cuenta que estaban tapadas de residuos, mayormente colillas de cigarrillo.”

Fue así como Alexis optó por tomar partido en la solución y comenzó un largo proceso de investigación y aprendizaje que dio como resultado el reciclado de colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción: @cigabrick

“Descubrí un grupo de microorganismos que son los que causan que la madera se pudra y pensé en poder usarlo para descomponer las colillas.”

En cada ladrillo pueden entrar entre 20 y 50 colillas.

Alexis con un ladrillo hecho a partir de colillas

Lo que para ellos demora 1 semana en degradarse, en el ambiente demora 15 años, sin mencionar que las toxinas (lixiviados) permanecen en el suelo y en el agua por muchísimo tiempo más.

Además, cuentan con un sistema de puntos para su recolección, una red de recolectores nacionales y muchas otras ideas interesantes que pueden investigar desde su página web.

A la pregunta de qué lo inspira a Alexis a seguir adelante con este proyecto, a pesar de las adversidades, me contesta:

“Me inspira dejar un mundo mejor para los niños, aunque yo no tenga niños, tengo sobrinos y ahijados que ya se que vienen con otro chip. Este es un sistema de reciclaje nuevo. Recién este año ha empezado a salir. Mi apuesta es poder dejar algo útil a la humanidad, como legado.”

Ladrillos hechos con colillas recicladas

ECO data

Colillas de cigarrillo

Fuente: pixaby

El 97% de los cigarrillos que se consumen hoy en día a nivel mundial tienen filtros. De estos, más del 80% son de acetato de celulosa. 

Estas colillas son la mayor causa de basura en el mundo. Se estima que se desechan más de 4,5 trillones de colillas por año. 

Estas pueden tardar hasta 25 años en degradarse. Las colillas concentran las sustancias tóxicas del humo. Generalmente se tiran al piso y, cuando llueve, son arrastradas a las alcantarillas y a las fuentes de agua que luego consumimos todos

Una sola colilla contamina 50 mil litros de agua.

Fuente: pixaby

Se considera que más de un 50% de los incendios forestales en el mundo son causados por colillas de cigarrillo.

Un informe de la Ocean Conservancy muestra que los cigarrillos y las colillas de cigarrillos son la principal causa de basura en los océanos y playas. El informe señala que, de lejos, la principal causa de basura (32%) fueron las colillas de cigarrillos.

Los filtros de cigarrillos están hechos de plástico denominado acetato de celulosa. Cuando se arrojan en el ambiente, se desecha no solo ese plástico sino también la nicotina, los metales pesados y muchos otros químicos que han absorbido.

Fuente: pixaby

Los filtros conservan algunos de los químicos que los fumadores inhalan, no los suficientes como para ayudar a la salud de los fumadores, pero sí para matar a los peces que viven cerca de las toxinas que se desprenden de las colillas desechadas.

En Argentina, existen varias organizaciones y empresas que abordan este problema. Algunas realizan limpiezas de playas y espacios públicos recolentando colillas para luego llevarlas a empresas como Cigabrick, que transforman esas colillas en ecoladrillos.

Fuente: pixaby

Entonces, ¿que podés hacer?

  1. Informarte
  2. No tirar colillas al piso
  3. Saber que podes juntarlas en una botella de plástico y llevarlas a reciclar
  4. Difundir para que otrxs se enteren.

La información es poder. Cuidemos nuestra casa.

Fuente: pixaby

ECO data

Microplásticos

Fuente: pixaby

¿Qué son?
¿Cómo nos afectan?
¿Cómo afectan al ecosistema?

En los últimos 50 años generamos más plásticos que en toda la historia.

Entre el 2013 y el 2015, hemos producidos 50% de todo el plástico que hay en el mundo.

El 32% de todo el plástico que se genera, no se recicla ni recupera, queda perdido en el planeta.

Fuente: google fotos

Los microplásticos son piezas de 5mm o menos. Existen 2 tipos actualmente:

PRIMARIOS: los cuales son fabricados para ser utilizados en productos (ropa, cosméticos, etc).

SECUNDARIOS: derivados del proceso de deterioro de plásticos más grande (macroplásticos)

Se ha demostrado que ambos tipos de microplásticos permanecen en el medio ambiente en altas concentraciones.

Debido a que no se biodegrada y sólo se desintegra en partes más pequeñas, estos microplásticos terminan siendo absorbidos o ingeridos por muchos organismos, alojándose en sus cuerpos y tejidos.

Foto propia de una playa en Australia

Hay microplásticos del mismo tamaño que algas unicelulares, organismos que conforman la base de cualquier ecosistema. Se incorporan en los organismos de un ecosistema desde el más chiquito. Entra en un circuito cerrado que es muy difícil desprenderse.

Un estudio comprobó que también se encuentran microplásticos en nuestro organismo, equivalente a una tarjeta de crédito por año.

Fuente: pixaby

Entonces, ¿qué podemos hacer?

  1. Rechazar plásticos de un sólo uso
  2. Reducir tu consumo de plásticos
  3. Reutilizar o reciclar tus plásticos.
  4. Difundir y concientizar.
Fuente: google fotos

Historias

Yesica Aldaz – TDS (taller de diseño sustentable)

Muestra del Taller

¿Para qué estudiar?

Para Yesi Aldaz, la carrera es una herramienta que usa para solucionar falencias que tenemos los seres humanos.

Diseñadora industrial, oriunda de la costa Argentina, Yesica decidió usar sus conocimientos técnicos para crear algo nuevo a partir de lo que algunos consideramos basura.

Todo comenzó a partir de la prohibición de bolsas plásticas en Pinamar. “Fui a hacer las compras y me di cuenta de que me había olvidado la bolsa de tela”. En ese momento, tomó conciencia del problema. Empezó a interiorizarse por el eco diseño para crear una solución. Al mudarse a Madariaga, motivada por la ganas de enseñar cosas nuevas, creó el Taller de Diseño Sustentable en la escuela de Bellas Artes. El objetivo es recuperar materiales que son considerados basura y alargar su vida útil, transformándolos en diseños nuevos. El primer trabajo que hicieron fue reciclando lonas de reposeras de playa (un desecho muy típico de la costa Argentina). Ahora, descubrieron que a través de la termofusión (una técnica muy sencilla y accesible), pueden recuperar bolsas y botellas plásticas para crear nuevos diseños. En este momento están trabajando en unas colchonetas para perros que van a donar a un refugio de perros callejeros. “Enseñar una nueva herramienta con recursos que tienen en sus casas”. 

El Taller recién arrancó en Abril de este año y, ¿adivinen qué?, ya llevan recicladas más de 2000 bolsas. 

Productos hechos en el taller a partir de descartes

“Aprendí a ver oportunidades en donde antes veía basura.” Redefinir el concepto de basura, re significarlo, ¿es realmente basura todo lo que ya no necesitamos? Para los chicos y chicas del Taller de Diseño Sustentable de Madariaga, esa basura es materia prima para la creación de nuevos diseños.

A la pregunta de una anécdota del Taller, Yesi me cuenta sobre Pedrito, el más chico de sus alumnos. Pedrito es el primero en evitar que bolsas plásticas lleguen al basural. Se pasa horas recorriendo las calles en busca de nuevos materiales. Pedrito no piensa que las bolsas plásticas son basura. Pedrito resignificó la basura. 

Terminando la conversación, le pido que me deje un mensaje: “Que seamos más”. No necesitamos un ambientalista perfecto, necesitamos muchos ambientalistas imperfectos.

Mujeres trabajando en el taller

Historias

Marti de Marcos – Limpiando el Mundo

Marti limpiando una playa

¿Qué es la impotencia?

Para Marti de Marcos, de Limpiando el Mundo, la impotencia fue lo que la llevó a tomar acción. Con la meditación como herramienta fundamental para el despertar de la conciencia, Martina, de 27 años, decidió crear una ONG que concientiza sobre el problema del plástico y las acciones para evitarlo.

Como tantos otros, Marti es una emigró de Argentina. Ahora vive en Australia, país que reconoce como su lugar. Con el primer problema que se encontró al llegar a la tierra de los canguros, fue con que no encontraba espacios para dar.

Estudiando, conoció que había un grupo de gente que limpiaba las playas.¡Bingo! Ahí empezó a relacionarse con la problemática. Al encontrar que existía mucha información sobre la basura, pero que no estaba difundida, se enojó y quiso hacer algo para crear conciencia, para despertar.

Se fue a Panamá a hacer una pasantía en la ONU donde siguió capacitándose y empezó a dar charlas en distintas instituciones. Algo pasó en esos 6 meses de pasantía. Un colegio, una alumna, estar en el lugar perfecto en el momento indicado. Eso fue lo que impulsó a un legislador panameño a promover la ley que prohibiría las bolsas plásticas en el país a partir de enero 2018. El impacto era real. Las charlas estaban despertando conciencia.

De vuelta en Aus., seguía pensando en cómo seguir difundiendo el mensaje. Así que dejó todo otra vez y se fue 9 meses a recorrer latinoamérica dando charlas de concientización ambiental en instituciones. Al mes de arrancar la travesía, Bono, su novio, se sumó al proyecto buscando un cambio en su vida. 

Recorrieron 11 países, visitando más de 170 instituciones.

De todas las experiencias que vivió Martina, hay una que le humedece los ojos: estaba en Bocas del Toro (Panamá) y llevaba 8 horas dando charlas a 1000 alumnos. Al final de día, uno de los nenes, se escurre y corre hasta sus brazos para despedirla. Se fundieron en un abrazo que no necesitó palabras. Era la recompensa, el impacto. La emoción traspasa la pantalla, y me dice: “ahí entendí, que lo más importante, es el amor.” 

Marti encontró en el problema del plástico una excusa para dar, y en el dar, una manera de hacer de este mundo, un mundo más amoroso.

Martina dando una charla sobre el impacto de los plásticos en los océanos